El filántropo argentino y reconocido amante de la milanesa napolitana, Sigifredo Sternstaub, publicó, en octubre de 1966, un enunciado sobre la Teoría unificadora del comportamiento del drofto en condiciones de homogeneidad acústica. Teoría que lo llevó a la fama y a ganarse un lugar entre la comunidad científica.

Desde aquel momento a la fecha, la vida de miles de personas ha sido impactada por las implicaciones de la Teoría. Sociólogos y pensadores de todo al mundo han concluido una y otra vez que “los aportes de Sternstaub a la filosofía, las matemáticas, la poesía y la cocina peruana nos han hecho una humanidad razonablemente más avanzada y preparada para una felicidad duradera” (rv. Palermo, 1998, ad. 7).

Hoy, 53 años más tarde, se ha demostrado que Sigifredo estaba equivocado.